Como agente inmobiliario quieres tener un inventario nutrido pero tampoco debes tomar cualquier propiedad que aparezca y bajar tus estándares, hay que saber cuándo decir que no a una captación. A veces pueden generarte más problemas que beneficios y a la larga, afectar la calidad de tu trabajo, así que te decimos cuáles son los focos rojos que necesitan atención a la hora de tomarlas:

Por asuntos legales. Digamos que el inmueble está intestado, no hay escrituras, tiene una hipoteca o cualquier otro tema legal que frene cualquier trato. En este caso es mejor no tomarlo pues muy probablemente perderás tu tiempo al intentar venderlo.

Por precio. Muchas veces los propietarios le dan un valor sentimental a sus propiedades y se niegan a aceptar el precio que recomiendas. "Es muy importante no perder el tiempo así que esa propiedad no es un buen negocio al final, ya que te aleja de otras operaciones donde hay mayor posibilidad de cierre", dice María Eugenia Calderón, fundadora de Marca Inmobiliaria. En ese caso es mejor que no la tomes, si no modifican sus expectativas de precio va a ser muy complicado vender o rentar la propiedad ya que estará fuera del precio que dicta el mercado. Además de te agotarás en el intento o tardarás mucho.

Por comisión. Si el propietario se niega a aceptar tu comisión y quiere negociar, casi siempre es porque hubo un problema con la comunicación: no nos explicamos bien con él o simplemente no entiende el beneficio de lo que hacemos y por qué cuesta eso.

Aceptar propiedades con una comisión más baja es tu decisión, sólo ten en cuenta tus costos para que la transacción te resulte favorable y valga la pena. Si te conviene y es de tus primeras exclusivas, inténtalo, pero si no ves un retorno a tu inversión, es mejor que te despidas.

Por distancia. Como lo explica Mario Granillo, director de Grupo Arvi: "es necesario establecer tu área de alcance; no creo que alguien pueda dar un buen servicio si para ir a una propiedad tienes que viajar por más de una hora. Lo ideal sería recomendar a un compañero que atienda esa zona y así puedan darle el servicio que merece", después de todo, recuerda que un buen servicio va ligado a la rapidez de respuesta que puedas dar a tus clientes.

Se trata de que evalúes si al tomar una propiedad en exclusiva podrás ofrecer un servicio de calidad a tus clientes, si hay posibilidades de cerrar el trato y también si te conviene (monetariamente hablando). Siempre se vale decir cuando no puedes o no crees dar el máximo con ciertos casos, así no quedas mal.